¿Qué es ‘Openwashing’? Investigando el Caso de Canvas LMS

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Distilling Canvas LMS Accusations Of 'Openwashing' | ¿Qué es 'Openwashing'? Investigando el Caso de Canvas LMS

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El concepto de ‘openwashing‘ cuenta ya con varios años de edad. Hoy en día, ya se aproxima a un movimiento internacional enfocado en denunciar aseveraciones posiblemente falsas acerca de la apertura de una compañía de tecnologías o contenidos, usualmente con fines publicitarios.

No obstante, en la era de la información social, parece que disfrutamos los ataques a la reputación de las personas y las organizaciones mucho más que un proceso juicioso de escrutinio, acerca de las prácticas y la validez de las acusaciones. Así que tratando de recordar que solo porque la información es viral, no significa sea cierta, examinemos lo que significaría que una marca fuera responsable de openwashing.

Y el nominado a Openwashing es…

Tener algunos componentes abiertos no es suficiente para probar que una organización es abierta. Pero cobrar por un producto o servicios tampoco contrarresta automáticamente los intentos de apertura. Los criterios son claros:

  • Para que una empresa de software pueda considerarse abierta, cualquier usuario deben ser capaz de obtener el software no compilado (es decir, incluyendo el código fuente) de forma gratuita, y disfrutar de una aplicación totalmente funcional que, en su núcleo, no requiere elementos con licensias propietarias.
  • Para que una empresa de contenidos esté abierta, los usuarios deberían poder acceder y reproducir el contenido libremente. El contenido puede estar sujeto a limitaciones en aspectos como la modificación y el uso comercial, sin perjuicio de que la empresa todavía pueda ser considerada (y promocionada) como abierta.

Pero si bien los principios son claros, puede haber confusiones. ¿Puedo crear contenido abierto utilizando un software privativo? ¿Puedo utilizar una tecnología de código abierto para desarrollar contenido y software privativo? En todo caso, las reglas descritas son lo suficientemente claras y han resistido la prueba del tiempo (y por cierto, la respuesta a las preguntas es afirmativa en ambos casos).

Ser compatible con estándares abiertos no tiene nada que ver con la apertura. En el caso de LTI, por ejemplo, los usuarios todavía necesitan identidades y tokens para llegar a las herramientas, lo que significa que las organizaciones todavía tienen la opción de cobrar por el acceso a través de LTI. Además, LTI da un alto nivel de control a las organizaciones sobre los límites del acceso tecnológico.

Tal vez el punto más álgido de la apertura implique el papel que desempeña una organización en la promoción de la sostenibilidad de las tecnologías abiertas. Una organización puede licenciar libremente su software y contenido, lo que técnicamente hace a la organización abierta, aunque parezca despreocupada sobre la apertura como principio fundacional, filosófico o humanitario.

El caso de Canvas LMS

En 2011, Jared Stein, entonces Ingeniero de Soluciones para Instructure, la empresa madre de Canvas, publicó un estado en el blog de Canvas denominado “Canvas sabe a abierto” (en inglés). En este, incluyó los siguientes argumentos:

  • AGPLv3: Este tipo de licencia GNU, bajo la cual el software de Canvas es publicado, está diseñada no sólo dar a los usuarios acceso a la funcionalidad, sino para permitirles personalizarlo y compartir modificaciones con la comunidad. Como Instructure ofrece un repositorio oficial desde donde cualquiera puede descargar el código fuente, este argumento por sí mismo basta para librar a Canvas de acusasiones sobre openwashing.
  • API: Con esta interfaz para conectar aplicaciones, abiertas o no, Canvas toma un paso extra para facilitar el acceso a la funcionalidad y los contenidos almacenados. Claro está que el acceso a la API requiere un token, por el que los propietarios sitios específicos de Canvas están en libertad de cobrar.

Los argumentos restantes son innecesarios y engañosos: soporte de LTI, capacidad para publicar contenido como OER (Recurso Educativo Abierto), y “apoyar experiencias de aprendizaje abiertas”. Son numerosos los ejemplos en los que un producto propietario ofrece estas funcionalidades sin que sea software libre. Sin ir más lejos, estas son características que podrían describir a Microsoft Office.

Desde 2011, Canvas tiene justificación para afirmar que son una empresa abierta. Pero el pasado mes de octubre, otra actualización de Stein (en inglés), ahora Vice Presidente de Investigación y Educación para Instructure, reveló la otra cara de la apertura de Canvas, perseguida básicamente como estrategia competitiva:

“Al principio, era obvio que ser de código abierto proporcionaba alguna inoculación natural contra ser adquirido por uno de nuestros competidores…”

“Las únicas partes de Canvas que no son abiertas están relacionadas con nuestras tecnologías de alojamiento”. Canvas es un servicio basado en la nube.

“El código abierto de Canvas es una manera de permitir que las instituciones decidan si vale la pena pagar”.

De cualquier manera, nada de esto representa openwashing.

También es interesante que, mientras entre los veteranos del software libre, incluyendo entre muchos otros a Moodle, Mozilla y Linux, hay poco debate acerca de lo que constituye la apertura, las empresas con ánimo de lucro tienden a sembrar dudas acerca de lo que significa o no ser abierta.

En resumen, cualquier persona es libre de utilizar el núcleo de Canvas para configurar un LMS básico. Lo que por cierto reforzaría la idea de que la base del modelo de negocios de Canvas no es el software, y que cuando se trata de comparaciones, tendría más sentido compararlo con uno de los Socios Oficiales Moodle que con el LMS mismo.

Al final del día, la acusación a Canvas de openwashing no parece tener mérito, pero no esperemos que las acciones de Canvas basten para defender los principios y la labor del software libre y el código abierto.